Por qué es bueno comer la placenta después del parto

¿Por qué es bueno comer la placenta después del parto?, acompáñanos a descubrir los beneficios y detalles que se saben hasta el momento.

Por qué es bueno comer la placenta después del parto. A lo largo de los años la placentofagia ha ido ganando fama, aunque no es una práctica nueva es relativamente reciente y cada año más personas, sobre todo en los países desarrollados de América y Europa se encuentran a favor.

Para las personas que no están familiarizadas con la placentofagia les presentamos un breve resumen y explicación de esta práctica:

Principalmente debemos explicar que la placenta es un órgano o recubrimiento temporal en el que el bebé se desarrolla dentro del cuerpo y por sus condiciones y estructura permite que este pueda recibir alimento, oxígeno y una variedad de nutrientes que ayudan o su desarrollo.

La placentofagia es el consumo de la placenta después del parto ya sea deshidratada o incluso justo después de dar a luz y cabe mencionar que muchas especies animales practican la placentofagia ya sea para recuperar energía o para evitar dejar pistas a posibles depredadores.

Sin embargo se debe considerar que al tener fisiológicos y pertenecer a especies diferentes la placentofagia de animales y humanos es tan distinta como el tipo de placenta que se produce dentro del gestor.

¿Por qué es bueno comer la placenta después del parto?

Según información del Stanford Children’s Health, se sabe que la placenta contiene lactógeno, una hormona que estimula a las glándulas mamarias durante la lactancia además de estrógeno que propicia un embarazo saludable y es la hormona responsable del las características femeninas.

Dentro del campo de la cosmética ya se había incursionado en procedimientos y productos que contienen ingredientes como la placenta sobre todo durante los años del siglo XX debido a la creencia de que se obtendrá una apariencia más joven o por otro lado retrasa los efectos de la edad.

Esta práctica como ya lo mencionamos también tiene algunos registros en diversas culturas posteriores a la industrialización pero marcadas por un carácter místico o sagrado más que por el valor nutricional que la práctica en si.

En la creencia popular la placentofagia o el consumo de la placenta poseen los siguientes beneficios

  • Ayuda a combatir la depresión post parto
  • Mejora el estado anímico en general
  • Ayuda al proceso de lactancia

Durante los años más recientes muchas personas optan por llevar a cabo la placentofagia por diversos motivos desde el estético hasta el cultural y se sabe que la placenta tiene una pequeña cantidad de hierro pero no una cantidad significativa como para combatir padecimientos serios como la anemia.

Sin embargo es recomendable evitar esta práctica ya que aún no ha sido confirmada su efectividad bajo estatutos científicos además de que existe la posibilidad de que existan bacterias dañinas dentro de la placenta que pueden ser perjudiciales para el organismo al momento de ser consumidos.

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