Bolivia está a 90 minutos de lograr algo que no consigue desde hace 32 años: clasificar a una Copa del Mundo. Después de remontar 2-1 ante Surinam con goles de Moisés Paniagua y Miguel Terceros, la Verde enfrenta este martes 31 de marzo a Irak en Monterrey, México, en la final del repechaje intercontinental rumbo al Mundial 2026.
Si Bolivia le gana a Irak
La Verde clasificaría directamente al Mundial 2026 y se convertiría en el cuarto participante del Grupo I, junto a Francia, Senegal y Noruega. Sería la primera vez que Bolivia juega una Copa del Mundo desde Estados Unidos 1994, poniendo fin a 32 años de ausencia en la máxima competición del fútbol mundial.
No solo sería un logro histórico para el fútbol boliviano, sino también una reivindicación para un proceso que pocos creían viable. El técnico Óscar Villegas llevaría a su selección a una cita que ningún entrenador boliviano ha logrado en más de tres décadas.
Si Bolivia pierde con Irak
La eliminación sería definitiva. No hay otra instancia, no hay repechaje del repechaje. El sueño termina en Monterrey y Bolivia deberá esperar al próximo ciclo clasificatorio para intentarlo de nuevo.
Sería un golpe durísimo, especialmente después de la remontada ante Surinam que generó tanta ilusión. Sin embargo, el proceso de Villegas habría llegado hasta la última puerta posible, algo que tampoco es menor.
¿Cómo llegan ambos equipos?
Bolivia viene con la confianza al máximo tras la remontada del jueves. Los ingresos de Paniagua y Juan Godoy cambiaron el partido cuando peor pintaba. Las claves ofensivas son Ramiro Vaca en la creación y Miguel Terceros en el gol. Atrás, Luis Haquín y Efraín Morales deben repetir la solidez que mostraron al final del partido ante Surinam, cuando la Verde resistió 10 minutos de descuento bajo presión total.
Irak, en cambio, llega con menos rodaje reciente. Su último partido fue en diciembre en la Copa Árabe, donde cayó en cuartos de final ante Jordania. No tiene figuras de élite mundial, pero cuenta con jugadores del fútbol europeo como el delantero Ali Al-Hamadi y los mediocampistas Marko Farji y Zidane Iqbal. El descanso puede jugarle a favor o en contra: más recuperación física, pero menos ritmo competitivo.
El único antecedente entre ambos seleccionados es un amistoso en 2018 que terminó 0-0, lo que dice poco sobre lo que puede pasar el martes.
El dato que lo resume todo
Bolivia no juega un Mundial desde hace 32 años. Irak no lo hace desde 1986, su única participación en la historia. Uno de los dos terminará esta noche escribiendo un capítulo histórico. El otro tendrá que esperar, al menos, cuatro años más.
El partido comienza a las 21:00 hora de México / 22:00 hora en Perú / 23:00 hora de Bolivia / 00:00 del miércoles 1 de abril hora argentina, en el mismo estadio de Monterrey donde se dio la remontada ante Surinam.